viernes, 30 de octubre de 2015

III GRAN CANARIA HISTORIC RALLYE


La III edición del Gran Canaria Historic Rallye en pocas horas tendrá presencia en el amplio abanico de pruebas automovilísticas celebradas en Canarias.
Este rally, anteriormente se encontraba inscrito en el Campeonato de España de Velocidad de Vehículos Históricos, pero este año, a pocas semanas de celebrarse, el comité organizador optó por suspenderlo según dicen, por problemas económicos, pero también hay quien dice        que se cesó su organización debido al poco éxito que iba a tener el rallye.
Por fortuna para pilotos y aficionados, la Escudería Aterura decidió tomar las riendas del proyecto y organizar el rallye, pero aplazándolo hasta el último fin de semana de octubre.

Así se salvó una prueba que desde el 2013 venía celebrándose con éxito. Con el cambio de organizador también cambiaron los formatos de la competición, puesto que desde hace dos años, el rally estaba compuesto por dos etapas, tramos nocturnos incluidos.  Este año se disputará solamente una etapa, la del sábado,  relegando las verificaciones técnicas a la tarde del viernes en Infecar, donde se celebrará la ceremonia de salida y la posterior llegada del rallye.


El  rutómetro está formado por los tramos de “Los Castillos-El Zumacal”, “Artenara-Tejeda” que se repetirán dos veces por la mañana y ya por la tarde se disputarán dos pasadas por los tramos de “Teror-San Isidro” y “Montegusano-Juncalillo”; sin duda, tramos muy selectivos y bonitos, a la par que complicados.
Tramo de Tejeda

En cuanto a la inscripción,  la carrera no cuenta con el plus ofrecido por la puntuabilidad del rallye para el campeonato español, por lo que no podremos ver a pilotos peninsulares con vehículos novedosos, como los Porsche 911 de Jesús Ferreiro o Fernando Piñeiro. Tampoco se puede decir que la inscripción sea mala, puesto que se han inscrito algunas monturas interesantes, como un MG Metro 6R4, procedente del  tinerfeño Fernando Capdevila, los BMW M3 de J.M. Ponce, Iván Armas o Jose Juan Pérez, el Escort MKII de Tato Suárez , el Renault 5 Tour de Corse de Sergio Marrero, o el novedoso Toyota Celica 4WD de Antonio Marichal ,  todo esto referido a velocidad.
En regularidad sport, estarán todos los punteros del campeonato, como Manuel Hernández, Jesús Lastra, Roberto Rodríguez o Carlos Jorge Rodríguez.

David Bolaños (arriba) y Fernando Capdevila (abajo) disfrutarán y harán disfrutar con sus veteranas monturas.


No tiene nada que ver con las listas de inscritos de otros años, pero el hecho de que no puntúe para el campeonato de velocidad, tiene su parte mala y su parte buena, esta última consistirá en la forma de correr de los pilotos. Al no puntuar para nada en el apartado de velocidad, la mayoría de los inscritos sacará a relucir sus automóviles  históricos de carreras, a disfrutar de su máquina y a hacer disfrutar a la afición, con derrapes, espectáculo y un ambiente festivo.

Si en velocidad no hay nada que jugarse, en R.S (regularidad sport), todo está por decidir, por lo que asistiremos a una batalla frenética entre los tenores “regularistas”.
Llenen sus cabezas de nostalgia racing, porque en este rally la nostalgia se hará realidad. Disfruten este regalo del automovilismo.

domingo, 25 de octubre de 2015

TÉCNICAS DE CONDUCCIÓN: "SCANDINAVIAN FLICK"


La “scandinavian flick” o sacudida escandinava en español, es una técnica de conducción empleada en competiciones automovilísticas como los rallyes y el drifting (competiciones de derrape).
Es una de las técnicas de conducción más espectaculares, conocidas y complicadas dentro del amplio abanico de técnicas, debido a que exige mucha práctica, habilidad y experiencia.
Su origen se remonta a la década de 1960 en países nórdicos como Finlandia o Noruega, donde los pilotos tenían ciertas dificultades para abordar curvas muy cerradas debido a que los coches de la época tenían el dispositivo del freno de mano en las ruedas delanteras, en vez de en las traseras, lo que dificultaba derrapar en las horquillas de menor radio, usando este recurso.
La técnica consiste básicamente en la transferencia de pesos del vehículo, mediante giros bruscos, que posteriormente harán que el coche pierda estabilidad y derrape a media velocidad.  Por ejemplo:
Ante una curva de izquierdas, el coche se debe acercar ligeramente al interior de la curva, posteriormente girar bruscamente hacia el lado contrario de la curva (en este caso el derecho), y tras desestabilizarse, girar con decisión hacia la curva. Así se provoca un sobreviraje  que permitirá abordar la curva empleando la potencia y la dirección. Si se complementa con el uso del freno de mano o el freno con el pie izquierdo, el efecto es mucho más notable.

Es una técnica muy efectiva y que se puede realizar con cualquier tipo de coche (con tracción a las cuatro ruedas, con tracción trasera y con tracción delantera), puesto que no es necesaria demasiada potencia, ya que lo que causa el derrape es la transferencia brusca de pesos. Al igual que se puede practicar en cualquier  tipo de terreno, siendo más fácil en aquellos con poco agarre, como tierra o nieve, y complicándose algo más en asfalto.

Colin McRae fue uno de los pilotos que más empleó esta técnica en los tramos del Mundial de Rallyes, y posteriormente en los raids.



Un poco más cerca tenemos al lanzaroteño Yeray Lemes, que supo emplear la sacudida escandinava en los tramos del Nacional de Rallyes, ganando algunas décimas y a la vez, dando espectáculo a la afición que se agolpaba.


Como hemos visto, es espectacular y según los pilotos, divertida; pero también conlleva algunos riesgos:
Si el centro de gravedad del coche es muy alto, con la transferencia de pesos, el coche puede acabar volcando.
Si no se tiene habilidad o se realiza una mala ejecución, se puede producir en el mejor de los casos un trompo, pero también una pérdida de trayectoria y posteriormente, un accidente.



martes, 29 de septiembre de 2015

RALLYE VILLA DE TEROR 2015


Eran las ocho de la mañana y yo,  medio dormido veía cómo mi padre enlazaba curvas hasta llegar al cruce de Aríñez, y allí ya me desperté. Ya se notaba ambiente racing en la zona, llantas de perfil bajo, escapes libres, rugidos de motor…se notaba que allí, tiempo después se iba a disputar una vez más el Rallye Villa de Teror.
Y eso que no eran los coches de competición, eran los coches de algunos de los aficionados, que procuraban tener su coche perfecto para ese día. Ese es el entrante de un día de carreras, el hecho de ver auténticas joyas a las que se les dedican horas y horas de trabajo. Lo fuerte vendría después.
Tras acomodarnos y buscar un hueco seguro para verlo todo,  ya estábamos preparados para ver uno de los deportes más espectaculares de nuestro país, y más en las condiciones en las que se iba  a disputar, asfalto mojado y neblina, todo un desafío para pilotos.
Tiempo después y mediante la radio, llegaron las buenas noticias, coche número uno  en pista.
Pasaron tres minutos y ya se podía oír  fugazmente el rugido del motor del Honda Civic de Ángel Marrero;  dejó de oírse, pasa la chicanne y de nuevo se oyen esos 280 CV atmosféricos rugiendo para llegar al cruce; y ahí está, apurando la frenada con los discos de freno al rojo vivo, aprovechando cada centímetro del cruce para marcar el mejor tiempo.
Se fue igual que vino, lo más rápido que pudo. “Él gana el rally”, pensé yo.
Sin mucho tiempo para desglosar su paso por el cruce , ya venía el coche número dos, el Mitsubishi Evo IX (el coche que a priori era ganador, debido a su tracción 4x4, muy efectiva en agua) de Vicente Bolaños; apenas se le oía llegar , debido a su motor “todo turbo”, que lo hacía muy silencioso, excepto en las reducciones, que dejaba una espectacular sucesión de explosiones y petardeos.
Pasa la chicanne, y de nuevo el petardeo, que indicaba que ya estaba a punto de negociar aquel complicado cruce. Tras la brusca frenada, busca el hueco y en ese momento tira del freno de mano, el coche se cruza con ayuda de gas y casi sin darse cuenta, el Mitsubishi trompea irremediablemente. “Que poco agarra el neumático de seco en agua”, debió pensar Vicente, que posteriormente pudo continuar el tramo, pero desde la cuneta se veía que no iba cómodo, que la condición del asfalto no era su favorita.
Tercero, una leyenda viva del automovilismo canario, José María Ponce y su inseparable BMW M3, que disputaba con este mítico coche su penúltimo rallye. Pero lo que se oía desde lo lejos, no era lo esperado. Un rateo de motor muy desagradable empañaba el agradable sonido de BMW Motorsport.  El motor estaba funcionando en tres cilindros, en vez de cuatro; con ello perdía mucha potencia, que tampoco le impedía correr hasta donde podía. Según sus propias declaraciones, intentarían arreglar en la asistencia y reengancharse ya sin opción a podio, pero si a disfrutar de la conducción.
En cuarto lugar salía Miguel Ángel Quintino con idéntica montura a su antecesor. El sonido del BMW se podía percibir desde lo lejos, pero fugazmente. El sonido se intensifica, desaparece y vuelve a entrar a escena a apenas  cien metros del cruce. Apurando la frenada, negocia la curva sin mayores complicaciones, sin arriesgar, sin querer darlo todo. Lógico, era el primer tramo y no llevaba una monta adecuada de neumáticos. Aún así, a la salida del cruce y tras dar gas, el coche derrapa tanto de la parte delantera como la trasera, controlando el viraje sin apenas problemas. Desgraciadamente, en el sexto tramo, llegando a meta tenía un fuerte golpe.
Modesto Martín y Nayra Padilla, cumplían un año desde su debut en rallyes, en esta ocasión con el Porsche 911-996 GT3, un coche poco ortodoxo por su mecánica “todo atrás”, ya que cuenta con motor, tracción y caja de cambios en la parte trasera. Por ello, derrapaba en exceso, al tener todo el peso en la parte trasera ,  esto se unía a una potencia de más de 400 CV, y por lo tanto se convertía en un automóvil algo difícil de pilotar.
Esto no era nada para Modesto, especializado en la modalidad de drift                            ( competiciones de derrapes), que con sus manos realizó espectaculares maniobras en casi todas las curvas de los ocho tramos que se disputaron. Fue espectacular y a la vez efectivo, tanto que ganó dos especiales cronometradas.
Su paso por el cruce de Aríñez no fue menos espectacular; tras apurar la frenada, el Porsche por la inercia, sobreviraba hacia el lado opuesto del cruce y con un toque al freno de mano y un posterior acelerón,  lo colocaba en la dirección correcta, con una bonita cruzada y el motor acelerado rozando el corte.
Vicente Bolaños - Magnolia Herrera - Mitsubishi Lancer Evo IX
  


 Jose Mª Ponce - Carlos Larrodé - BMW M3


 Miguel Quintino - Carlos García - BMW M3




Modesto Martín - Nayra Padilla - Porsche 911-996 GT3



Próximamente, “Rally Villa de Teror 2015 VOL II”.

martes, 22 de septiembre de 2015

Introducción


Salimos de la asistencia. Llegamos al primer tramo, de noche, con frío y el asfalto húmedo. Pasamos el control, y allí estaba el participante que nos precedía, esperando la cuenta atrás para iniciar la carrera. 3,2,1 y sale disparado. Los siguientes éramos nosotros, debíamos esperar un minuto. En nada ya íbamos por los 20 segundos. Mi copi me canta la primera nota "derecha dos para izquierda uno en cruce". Se iniciaba la cuenta, 10, 9... engrano primera marcha, mantengo el freno de mano, piso embrague, acelero a tope, el motor sube hasta las 8000 vueltas, llegando al corte. 3,2,1..."¡ Vamos, vamos!" me dice el copi. Suelto embrague, freno de mano, y hundo mi pie derecho hasta las entrañas del acelerador, más de 300 CV, me empujan salvajemente y...






¡ARRANCAMOS!

Con esta introducción les doy la bienvenida a todos los lectores, a este espacio dedicado a las vivencias, documentos, información, reportajes del auténtico motorsport regional y nacional.

Desde Canarias, para el mundo, el automovilismo español en su mayor exponente.